Redacción
Sábado, 19 de Septiembre de 2026
MADRID
La sevillana Julia Cejudo se convierte en la Notaria más joven de España
La joven de Carmona obtiene el número 2 de su promoción, a solo cinco centésimas del primero
Hay historias de opositores que merecen ser contadas. Y la de Julia Cejudo Mesa, una joven de Carmona (Sevilla), es una de ellas.
Con apenas 23 años, Julia acaba de superar una de las oposiciones tradicionalmente consideradas más duras de España y se ha convertido en la notaria más joven de España. Y lo ha hecho, además, situándose prácticamente en lo más alto de su promoción.
La relación oficial de aprobados, publicada por Resolución de la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública de 7 de septiembre de 2026 en el BOE de 15 de septiembre, la sitúa en el número 2 de la oposición con 53 puntos, inmediatamente detrás de Ricardo Laso Gibert, que obtuvo 53,05. Es decir: solo cinco centésimas separaron a Julia del primer puesto.
Dos años y nueve meses para una oposición que suele exigir más tiempo
Pero probablemente el dato más llamativo de su trayectoria no sea siquiera la clasificación. Julia Cejudo preparó la oposición durante dos años y nueve meses, cifra que adquiere todo su significado si se compara con la duración habitual de la preparación. El propio Consejo General del Notariado ha señalado que los opositores emplean una media aproximada de cinco años en aprobar. Y Julia lo consiguió prácticamente en la mitad de ese tiempo.
Había estudiado Derecho en la Universidad de Sevilla y durante la carrera llegó a la conclusión de que la abogacía no era el camino profesional que más le atraía. Según ha explicado ella misma, fue su preparadora quien terminó de convencerla para decantarse por el Notariado, tanto por el contenido jurídico del temario como por el carácter dinámico y de contacto con las personas de la profesión.
Y comenzó entonces una preparación que exigiría inevitablemente sacrificios: muchas horas de estudio, reducción drástica de la vida social y una disciplina diaria que cualquier opositor conoce perfectamente.
Cuatro ejercicios y todos eliminatorios
Conviene recordar de qué oposición estamos hablando. El acceso al título de notario comprende cuatro ejercicios eliminatorios. Los dos primeros son orales y los dos últimos escritos.
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En el primero, el aspirante debe exponer durante un máximo de 60 minutos cuatro temas: tres de Derecho Civil y uno de legislación fiscal.
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El segundo consiste también en una exposición oral de hasta 60 minutos sobre seis temas: dos de Derecho Mercantil, dos de Derecho Hipotecario, uno de Derecho Notarial y otro de Derecho Procesal o Administrativo.
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El tercer ejercicio exige redactar durante un máximo de seis horas un dictamen jurídico.
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Y el cuarto, también con una duración máxima de seis horas, incluye la redacción de una escritura o documento notarial, la resolución de los problemas jurídicos correspondientes y un supuesto de contabilidad y matemática financiera. Todo ello conforme al artículo 16 del Reglamento Notarial.
No es, por tanto, una oposición que admita improvisaciones.
De Carmona al Notariado español
Su éxito ha tenido una considerable repercusión en Carmona. El Ayuntamiento la ha recibido y ha destacado públicamente que su logro constituye un ejemplo de esfuerzo y constancia para los jóvenes de la localidad.
Julia se encuentra ahora pendiente de su primer destino. Según ha declarado, preferiría permanecer cerca de Andalucía y contempla como posibilidad algún municipio de la sierra de Córdoba.
Y, después de aprender centenares de temas y superar cuatro ejercicios de extraordinaria dificultad, tiene muy claro cuál es ahora su próximo objetivo: aprender la profesión.
Incluso ha apuntado que en el futuro no descarta compatibilizar su actividad con la docencia universitaria.
Un ejemplo a seguir para cualquier opositor
En La Gaceta del Opositor nos interesa especialmente esta historia no porque todos los opositores tengan que aprobar en dos años y nueve meses —cada oposición y cada persona tienen sus propios tiempos—, sino porque demuestra algo que quienes llevamos muchos años en esto sabemos perfectamente: que las oposiciones se aprueban estudiando, estudiando y volviendo a estudiar.
Puede haber talento, facilidad para memorizar, buenos preparadores e incluso una trayectoria especialmente favorable. Pero detrás de una joven de 23 años capaz de colocarse a cinco centésimas del número 1 de las oposiciones a Notarías hay, necesariamente, miles de horas de trabajo.
Julia Cejudo lo ha resumido con una modestia que también merece destacarse, ya que reconoce haber tenido una trayectoria afortunada, pero admite igualmente los recortes de vida social y el enorme esfuerzo que ha supuesto llegar hasta aquí.
Desde La Gaceta del Opositor, nuestra más sincera enhorabuena.
Miguel Ezcurra

Hay historias de opositores que merecen ser contadas. Y la de Julia Cejudo Mesa, una joven de Carmona (Sevilla), es una de ellas.
Con apenas 23 años, Julia acaba de superar una de las oposiciones tradicionalmente consideradas más duras de España y se ha convertido en la notaria más joven de España. Y lo ha hecho, además, situándose prácticamente en lo más alto de su promoción.
La relación oficial de aprobados, publicada por Resolución de la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública de 7 de septiembre de 2026 en el BOE de 15 de septiembre, la sitúa en el número 2 de la oposición con 53 puntos, inmediatamente detrás de Ricardo Laso Gibert, que obtuvo 53,05. Es decir: solo cinco centésimas separaron a Julia del primer puesto.
Dos años y nueve meses para una oposición que suele exigir más tiempo
Pero probablemente el dato más llamativo de su trayectoria no sea siquiera la clasificación. Julia Cejudo preparó la oposición durante dos años y nueve meses, cifra que adquiere todo su significado si se compara con la duración habitual de la preparación. El propio Consejo General del Notariado ha señalado que los opositores emplean una media aproximada de cinco años en aprobar. Y Julia lo consiguió prácticamente en la mitad de ese tiempo.
Había estudiado Derecho en la Universidad de Sevilla y durante la carrera llegó a la conclusión de que la abogacía no era el camino profesional que más le atraía. Según ha explicado ella misma, fue su preparadora quien terminó de convencerla para decantarse por el Notariado, tanto por el contenido jurídico del temario como por el carácter dinámico y de contacto con las personas de la profesión.
Y comenzó entonces una preparación que exigiría inevitablemente sacrificios: muchas horas de estudio, reducción drástica de la vida social y una disciplina diaria que cualquier opositor conoce perfectamente.
Cuatro ejercicios y todos eliminatorios
Conviene recordar de qué oposición estamos hablando. El acceso al título de notario comprende cuatro ejercicios eliminatorios. Los dos primeros son orales y los dos últimos escritos.
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En el primero, el aspirante debe exponer durante un máximo de 60 minutos cuatro temas: tres de Derecho Civil y uno de legislación fiscal.
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El segundo consiste también en una exposición oral de hasta 60 minutos sobre seis temas: dos de Derecho Mercantil, dos de Derecho Hipotecario, uno de Derecho Notarial y otro de Derecho Procesal o Administrativo.
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El tercer ejercicio exige redactar durante un máximo de seis horas un dictamen jurídico.
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Y el cuarto, también con una duración máxima de seis horas, incluye la redacción de una escritura o documento notarial, la resolución de los problemas jurídicos correspondientes y un supuesto de contabilidad y matemática financiera. Todo ello conforme al artículo 16 del Reglamento Notarial.
No es, por tanto, una oposición que admita improvisaciones.
De Carmona al Notariado español
Su éxito ha tenido una considerable repercusión en Carmona. El Ayuntamiento la ha recibido y ha destacado públicamente que su logro constituye un ejemplo de esfuerzo y constancia para los jóvenes de la localidad.
Julia se encuentra ahora pendiente de su primer destino. Según ha declarado, preferiría permanecer cerca de Andalucía y contempla como posibilidad algún municipio de la sierra de Córdoba.
Y, después de aprender centenares de temas y superar cuatro ejercicios de extraordinaria dificultad, tiene muy claro cuál es ahora su próximo objetivo: aprender la profesión.
Incluso ha apuntado que en el futuro no descarta compatibilizar su actividad con la docencia universitaria.
Un ejemplo a seguir para cualquier opositor
En La Gaceta del Opositor nos interesa especialmente esta historia no porque todos los opositores tengan que aprobar en dos años y nueve meses —cada oposición y cada persona tienen sus propios tiempos—, sino porque demuestra algo que quienes llevamos muchos años en esto sabemos perfectamente: que las oposiciones se aprueban estudiando, estudiando y volviendo a estudiar.
Puede haber talento, facilidad para memorizar, buenos preparadores e incluso una trayectoria especialmente favorable. Pero detrás de una joven de 23 años capaz de colocarse a cinco centésimas del número 1 de las oposiciones a Notarías hay, necesariamente, miles de horas de trabajo.
Julia Cejudo lo ha resumido con una modestia que también merece destacarse, ya que reconoce haber tenido una trayectoria afortunada, pero admite igualmente los recortes de vida social y el enorme esfuerzo que ha supuesto llegar hasta aquí.
Desde La Gaceta del Opositor, nuestra más sincera enhorabuena.
Miguel Ezcurra






