Redacción
Sábado, 21 de Marzo de 2026
MADRID
Nueva competencia municipal para impulsar la energía local
Hoy se publica en el BOE el Real Decreto-ley 7/2026, de 20 de marzo, por el que se aprueba el Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio. Y entre otras medidas de mayor calado, añade un nuevo epígrafe p) al apartado 2 del artículo 25 de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local, con el siguiente tenor literal:
p) Promoción y participación en comunidades ciudadanas de energía y comunidades de energías renovables que permitan contribuir a la obtención de beneficios medioambientales, económicos o sociales en los municipios donde operan, así como el impulso de actuaciones de transición energética tales como la eficiencia energética, la electrificación y el fomento del autoconsumo.
Obviamente, la nueva competencia municipal pretende facilitar y reforzar la participación activa de los Municipios en la transición energética como instrumento de respuesta estructural ante esta crisis geopolítica. La lógica de la reforma es clara: cuanto mayor sea la capacidad local para promover comunidades energéticas, autoconsumo, eficiencia energética y electrificación, menor será la exposición del sistema energético a perturbaciones internacionales y mayor la capacidad de generar beneficios ambientales, económicos y sociales en el propio municipio.
En defintiva, los municipios acaban de convertirse en una pieza clave de la soberanía energética.

p) Promoción y participación en comunidades ciudadanas de energía y comunidades de energías renovables que permitan contribuir a la obtención de beneficios medioambientales, económicos o sociales en los municipios donde operan, así como el impulso de actuaciones de transición energética tales como la eficiencia energética, la electrificación y el fomento del autoconsumo.
Obviamente, la nueva competencia municipal pretende facilitar y reforzar la participación activa de los Municipios en la transición energética como instrumento de respuesta estructural ante esta crisis geopolítica. La lógica de la reforma es clara: cuanto mayor sea la capacidad local para promover comunidades energéticas, autoconsumo, eficiencia energética y electrificación, menor será la exposición del sistema energético a perturbaciones internacionales y mayor la capacidad de generar beneficios ambientales, económicos y sociales en el propio municipio.
En defintiva, los municipios acaban de convertirse en una pieza clave de la soberanía energética.






